Cuantas veces nos dejamos llevar por la necesidad y nos apoyamos en la comodidad para autoconvencernos de lo que NO ES... Autoconvencernos es vendarnos los ojos para no ver haciendonos trampa, pues si al final nos animamos a abrirlos descubriremos que siempre estuvieron cubiertos por un VELO TRANSPARENTE...
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